¿Qué pasa con tu gente de derecha, querido Chile?

 ¿Qué pasa con tu gente de derecha, querido Chile?

Arturo Alejandro Muñoz

El título se desglosa de la realidad que atosiga y enferma a la mayoría de los habitantes de Chile. Algo viene sucediendo en nuestra sociedad  que no corresponde, ni con mucho, a lo que se espera de una nación supuestamente civilizada y deseosa de ser democrática y moderna.

Lejos de la dura verdad están aquellos versos escritos por el magnífico español, Alonso de Ercilla y Zúñiga, cuando se refirió a nuestro territorio con palabras y letras de alto mérito y mejor prosa:

“Chile, fértil provincia y señalada

en la región Antártica famosa,

de remotas naciones respetada

por fuerte, principal y poderosa;

la gente que produce es tan granada,

tan soberbia, gallarda y belicosa,

que no ha sido por rey jamás regida

ni a extranjero dominio sometida”.

Ya sabemos que ello nunca fue así a lo largo  de nuestra Historia. Primero nos dominaron los incas hasta las cercanías del río Maule,  después lo hicieron los españoles, más tarde los ingleses y finalmente los estadounidenses.  Es preciso aclarar que esos versos Ercilla los dirigió exclusivamente a la gente de la nación mapuche, así que no intentemos hoy  día a atribuirnos méritos que están distantes de nuestra idiosincrasia.

En cambio, lo que sí parece identificarnos es aquello que el mismo Alonso de Ercilla y Zúñiga escribió en el Canto XX de su obra La Araucana. Vea usted y juzgue si me equivoco.

¿Todo ha de ser batallas y asperezas,

discordia, sangre, fuego, enemistades,

odios, rencores, sañas y bravezas,

desatino, furor, temeridades,

rabias, iras, venganzas y fierezas,

muertes, destrozos, riñas, crueldades;

que al mismo Marte ya pondrían hastío,

agotando un caudal mayor que el mío?

Es el Chile siglo veintiuno, pero se requiere puntualizar que ello se desglosa de un contexto en el cual los dueños de la férula, los poderosos y millonarios, tienen enorme responsabilidad en su argamasa y concreción. Y la han tenido siempre, incluso desde la época colonial. La institución del inquilinaje lo confirma. Pelucones y Pipiolos también lo confirman. Conservadores y ‘pelajeanos’ lo ratifican. Comerciantes, militares y beatos lo replican. Derechistas, megaempresarios y ‘mayordomos’ lo reiteran.

 Esta Derecha de hoy es difícil de entender, aunque se sabe cuál es su principal y tal vez único objetivo: el dominio del capital por sobre el país, su Historia y su gente. A lo que debe añadirse el permanente esfuerzo que realiza para que el país y ella misma continúen colonizados por imperios de habla inglesa. Al ninguneo, al desprecio, al racismo y a la expoliación y apropiación criminal de nuestros recursos naturales que realizan en nuestro territorio las potencias del hemisferio norte, esta Derecha le llama “libertad y democracia”.

En el lustro 1940-45 la Derecha hostigó al gobierno de Juan Antonio Ríos procurando que nuestro paíd se aliara oficialmente a Estados Unidos e Inglaterra en la lucha contra Alemania, Italia y Japón. En esos mismos años los senadores del partido Conservador, amén de  muchos Liberales, exigían al gobierno y a los  parlamentarios radicales y socialistas una pronta definición anti nazi desechado la neutralidad. Y por cierto, lo consiguieron. Incluso en 1945 Chile le declaró oficialmente la guerra al Imperio Japonés. Afortunadamente estábamos muy lejos de los dominios del imperio del sol naciente.  

Hoy, la Derecha cuenta en sus filas con un nada despreciable contingente de individuos que no le hacen asco en absoluto a la política hitleriana cuando pretenden luchar  -‘democráticamente’-  contra izquierdistas en general, y contra algunas de nuestras naciones originarias, como es el caso de los pueblos mapuche, aymara y rapa-nui.

Hoy, esa Derecha chilla por angas  y por mangas…hasta hace algunos meses protestaba sin límites porque según ella había una “tiranía de las minorías” (haciendo referencia a las ‘minorías’ habidas en la elección presidencial del 2018 que alzó a Sebastián Piñera como triunfador). Y ahora, luego  de los estruendosos fracasos  sufridos en los últimos cuatro eventos electorales, la letra de su música plañidera cambió para acusar la existencia de una “tiranía de las mayorías”.

Los inventores y administradores históricos os del inquilinaje, de la dependencia económica del país, de la colonización perenne y de expoliación sin fronteras de nuestros recursos naturales y humanos, se permiten pontificar respecto de “tiranías” cuando los sufragios no les son favorables. Ni siquiera es dable esbozar una mueca irónica al respecto.

Esas líneas escritas por Ercilla y Zúñiga (“discordia, sangre, fuego, enemistades, odios, rencores, sañas y bravezas, desatino, furor, temeridades”), pueden aplicarse sin temor  ni dudas a la derecha actual que ha decidido salir a campo abierto con lo más granado de su gente, para atacar con saña e ira (aunque sin argumentos de peso ni  neuronas suficientes),  a todos aquellos que han sido democráticamente elegidos para redactar y proponer al país una nueva Constitución Política,  y a quienes luchan por recuperar el gobierno de la nación  liberándolo de las manos de financistas y empresarios colonizados por el FMI y EEUU.

En su desesperación  algunos conocidos sionistas, como Sergio Melnick, han llegado a escribir necedades que ratifican el verdadero  nivel de angustia y derrota que campea en tiendas aledañas a aquellas que poseen en Santiago sedes centrales en lugares como Avenida Antonio Varas (RN)  y calle Suecia.(UDI). Lea usted, amable lector, lo que el amigo personal de Álvaro Corbalán, exasesor de Pinochet y actual consejero de José Antonio Kast (epítome del neonazismo local), escribió  en su cuenta de twitter.

I. Melnick

@melnicksergio

 · 8 ago.

Yo voto JAK, y no creo que Sichel sea el enemigo. Sichel es centro izquierda democrática. Para mi, los peligrosos para Chile, la libertad, y el progreso son Boric, provoste, Narváez, Cuevas, el PC, el FA y todos los Castro-chavistas.

¿Sebastián (Iglesias) Sichel, exVice Presidente de BancoEstado, públicamente favorito del principal núcleo de megaempresarios (SNA, CPC, SOFOFA),  bendecido políticamente por el fracasado gobierno de Sebastián Piñera, y destacado a luminarias plenas por los consorcios periodísticos eternamente sediciosos y ultraderechistas como El Mercurio y Copesa,  es centroizquierdista”? La verdad es que el chiste se cuenta solo.

Como chiste resultaría también considerar a Melnick persona democrática, ya que su pasado como miembro activo de los equipos ministeriales  y políticos de la dictadura cívico-militar lo desnudan completamente. … e incluso al autor de este artículo le cuesta considerarle “chileno”, ya que me permito sospechar de su participación como agente de la Mossad de Israel destinado en Chile dese 1975. Es mi  aprensión política sobre Melnick. De ella no tengo pruebas fehacientes (pero tampoco tengo dudas).

¿Tan desesperada está la derecha que debe recurrir a guarapos  como Iván Moreira, Marcela Cubillos, Arturo Zúñiga, Teresa Marinovic, Sergio Melnick, e incluso a humoristas y cantantes fracasados devenidos opinólogos, como ‘Checho’ Hirane y Alberto Plaza?

Si don Alonso de Ercilla pudiese visitarnos hoy, ¿qué escribiría? ¿Lo mismo que escribió en el siglo XVI? Seguramente eso haría, pero dejando muy en claro que su referencia era única, exclusiva y totalmente sobre la nación mapuche.

Infosurglobal

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