Oriente Medio: La Guerra que amenaza al Mundo
Por Juan Fran Torres.
Santiago de Chile, 1 de febrero de 2026. La tensión en Oriente Medio continúa en aumento tras el despliegue naval y militar ordenado por el presidente Donald Trump. Los principales activos de la Armada estadounidense se dirigen hacia la región, mientras las amenazas del mandatario norteamericano se intensifican.
Irán respondió a estas acciones y sus principales líderes informaron que no existe ningún punto de negociación con Washington y mucho menos bajo amenaza de guerra. Señalaron que, de existir algún diálogo, este solo podría darse en términos de igualdad. Ha trascendido que el presidente Donald Trump ordenaría atacar Teherán este domingo.
Desde Teherán se confirmó que una eventual respuesta incluirá a Tel Aviv. En las últimas horas también se reportó el aterrizaje en Irán de aviones de transporte pesado como Antonov An-124 y el Ilyushin, lo que evidencia un reforzamiento logístico de gran escala. En paralelo, el presidente ruso, Vladimir Putin, recibió en el Kremlin a Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán.
Estados Unidos ya tiene en posición al portaaviones Abraham Lincoln y otros destructores se encuentran en ruta hacia Oriente Medio. Mientras tanto, el comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), mayor general Pakpour, afirmó:
“Teherán tiene el dedo en el gatillo. Estamos más preparados que nunca para ejecutar las órdenes y directivas del Líder Supremo”.
En las últimas horas también ha trascendido información confidencial, según la cual satélites de observación de última generación de China habrían mostrado al CGRI las coordenadas y posiciones de los sistemas de defensa aérea estadounidenses desplegados en Oriente Medio.
Los aliados de Estados Unidos en Oriente Medio, como Omán y Catar, entre otros, advirtieron al presidente Donald Trump que un ataque contra Irán podría desencadenar una guerra de gran escala en toda la región. En contraste, autoridades saudíes han expresado en reuniones privadas que, si Washington no ataca a Teherán, los iraníes podrían envalentonarse.
No obstante, públicamente Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos han prohibido la utilización de sus espacios aéreos, terrestres y marítimos para un eventual ataque contra Irán, así como cualquier tipo de apoyo logístico.
Trump, fiel a su estilo, intenta convertir la guerra en herramienta electoral. Necesita un enemigo externo para ocultar las fracturas internas de Estados Unidos, crisis social, polarización extrema, pérdida de hegemonía y una economía cada vez más dependiente del endeudamiento. La guerra, para ciertos sectores del poder, sigue siendo un negocio y un distractor.
Pero el tablero global ya no es el mismo. Rusia y China observan, calculan y mueven piezas. El mensaje es inequívoco: un ataque contra Irán no sería un asunto bilateral, sino un punto de inflexión para todo el sistema internacional.
La humanidad no necesita más guerras. No necesita más “misiones de libertad” que terminan en países destruidos, millones de muertos y generaciones condenadas al exilio. Necesita diplomacia real, respeto al derecho internacional y un freno definitivo al militarismo como instrumento de dominación.
Si Washington persiste en este camino, no solo pone en riesgo a Oriente Medio, pone en riesgo al mundo entero. Y la historia ya ha demostrado que los imperios, cuando entran en su fase de decadencia, suelen volverse más peligrosos, no más racionales
Al cierre de esta nota de opinión, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, declaró este sábado, a través de una publicación en su cuenta de X, que se han logrado avances para establecer un marco de negociaciones entre Irán y Estados Unidos.
“Contrario a la creación de un ambiente de guerra mediática artificial, se está avanzando en la conformación de un marco estructural para las negociaciones”, aseveró el alto funcionario iraní.