Estados Unidos y su misión de ocupación en Venezuela.
Por Juan Fran Torres.
Santiago de Chile, 25 de junio de 2026. Hace menos de 24 horas, el pueblo de Venezuela sufrió lo que para muchos ha sido la catástrofe más grande de toda su historia. Dos fuertes terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieron el norte de Venezuela este miércoles 24 de junio. Hasta el momento se han reportado más de 164 víctimas y más de 2 mil heridos, pero según distintos informes de servicios geológicos y modelos predictivos utilizados en situaciones similares, se pronostica que la cifra de fallecidos pudiera ascender a cerca de 100 mil personas.
La comunidad internacional ha manifestado su solidaridad con Venezuela y al mismo tiempo, países como México, Cuba, Nicaragua, España, El Salvador y Catar, entre otros, han anunciado el envío de personal especializado para labores de búsqueda y rescate.
El gobierno de Estados Unidos, a través de su Secretario de Estado, Marco Rubio, anunció que prepara una operación similar a la de los cascos azules para “ayudar” a Venezuela. El canciller estadounidense confirmó que, ante los graves daños ocurridos tras el terremoto, el aeropuerto quedó muy afectado y es por eso que, desplegarán al Departamento de Guerra para “enviar recursos hasta la zona”.
Ya sabemos cómo Estados Unidos utiliza este tipo de tragedias para instalarse y quedarse en los países, ya lo hicieron con Haití y otras naciones. Ahora seguramente van a querer hacer lo mismo con Venezuela, que, a diferencia de esos países, posee las mayores reservas de petróleo y gas de la humanidad.
La doble moral de Estados Unidos, que por años ha aplicado un criminal bloqueo económico contra el pueblo de Venezuela y hoy anuncia el envío de apoyo “logístico” al país y haciéndose aún más evidente en la misma ciudad de La Guaira, donde hace más de cinco meses ellos mismos bombardearon a la población civil y destruyeron distintos centros de almacenamiento de insumos médicos para personas diabéticas y pacientes de diálisis. El 3 de enero, Estados Unidos secuestró al presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro Moros y a su esposa, la Diputada Cilia Flores de Maduro, asesinando a más de 100 venezolanos y venezolanas, precisamente en estos mismos lugares donde ocurrió el terremoto.
El régimen genocida y terrorista de Benjamín Netanyahu, quien ha asesinado a miles de palestinos y palestinas durante las últimas décadas, también anunció que “está realizando preparativos inmediatos para el posible despliegue de una misión de ayuda israelí” a Venezuela.

Mientras tanto, Cuba fue el primer país en desplegar a todo su personal médico y especializado para realizar labores de búsqueda y rescate de personas con vida atrapadas bajo los escombros.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció además el envío del envío de 200 militares, 5 canes, aeronaves, drones, material para búsqueda y la brigada de Rescate Topos Tlatelolco A.C., equipo especializado en labores de búsqueda y rescate.
Desde este espacio advertimos que varias potencias occidentales buscan aprovecharse de la difícil situación que vive Venezuela en estos momentos para satisfacer sus intereses personales y estratégicos, buscando el control de lugares clave en el hemisferio, como ha venido anunciando la administración Trump.
Ya tenemos antecedentes con lo sucedido en Haití, donde, bajo la presencia de los cascos azules en “misión humanitaria”, se desplegaron militarmente miles de tropas estadounidenses y de distintas nacionalidades, y la situación hasta la actualidad es incluso igual o peor que la inicial. El narcotráfico y el crimen organizado se han propagado enormemente en Puerto Príncipe y en todo Haití.