El secuestro del presidente Maduro y la reactivación imperial:Doctrina Monroe y soberanía en disputa
Venezuela en resistencia contra EEUU
Por Juan Fran Torres, periodista chileno-venezolano.
Santiago de Chile 25 de enero de 2026. Hoy se cumplen veintidós días del golpe de Estado criminal perpetrado por Estados Unidos contra Venezuela y su democracia, que culminó con el secuestro del Presidente de la República, Nicolás Maduro y de su esposa, la diputada Cilia Flores. Donald Trump creyó que, mediante el secuestro del líder venezolano, la Revolución Bolivariana sucumbiría. Una vez más, la Casa Blanca se equivocó.
Tras la extracción forzada y el secuestro del Presidente Maduro, se activó de inmediato una operación de guerra cognitiva y psicológica contra Venezuela. Sin embargo, el pueblo venezolano y el alto mando político y militar de la Revolución supieron repelerla con rapidez, apelando a la histórica unidad cívico-militar-policial. La amenaza contra la integridad física del máximo líder de la Revolución siempre estuvo latente, pero como estadista formado políticamente bajo el liderazgo de Hugo Chávez, Nicolás Maduro había previsto este escenario y diseñó un plan de continuidad para garantizar la permanencia de la Revolución Bolivariana y Socialista.
Nicolás Maduro militó en la Liga Socialista, organización marxista liderada por el destacado dirigente socialista Jorge Rodríguez, padre de Jorge Rodríguez Gómez hoy Presidente de la Asamblea Nacional y de Delcy Rodríguez Gómez, hoy Presidenta Encargada de la República. Washington subestimó al Presidente Maduro y esa subestimación explica que, incluso sin su presencia física, se mantenga intacta la estructura de mando y el control del gobierno venezolano, conforme al plan de contingencia diseñado por el propio mandatario venezolano.
Con el paso de los días, se evidencia con mayor claridad la grandeza política de Nicolás Maduro, quien aún en condición de secuestro, se mantiene firme en sus convicciones humanistas y Bolivariana. Probablemente sea uno de los líderes más atacados y vilipendiados de la historia contemporánea, se le han construido relatos falsos para asesinarlo moralmente y crear la justificación para doblegarlo. Aún así, no pudieron.
Secuestro por el petróleo
Donald Trump y el gobierno de Estados Unidos han confirmado, en los hechos, que el secuestro del Presidente venezolano responde a la ambición por apropiarse de los recursos naturales de Venezuela. El país sudamericano posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo. Además, de tener uno de los crudos de mejor calidad existentes. Esa es la verdadera motivación detrás del secuestro del Presidente Nicolás Maduro, quién ha defendido hasta el último momento los recursos naturales del país.
El chavismo: Una fuerza indoblegable
Diversos informes de inteligencia estadounidense advirtieron a Donald Trump que era imposible gobernar Venezuela sin el chavismo. Por esta razón, la Casa Blanca descartó rápidamente un escenario clásico de “cambio de régimen” y frenó por los momentos la siguiente fase del Golpe de Estado. Estados Unidos sabe que una invasión militar directa contra Venezuela es prácticamente inviable, debido a la profunda organización popular creada para defender la Revolución Bolivariana. Es por eso, que apostaron siempre por escenarios de magnicidio o por la extracción forzada del máximo líder venezolano.
Una batalla legal histórica
La defensa legal del Presidente, Nicolás Maduro Moros se mantiene optimista. En las últimas horas ha trascendido que se han sumado a su equipo abogados expertos en derecho público internacional, entre ellos el exjuez español Baltasar Garzón, reconocido por su cercanía con el abogado personal del mandatario venezolano, Barry Pollack, con quien ha coincidido en la defensa de distintos líderes políticos y sociales a nivel mundial.
La audiencia del Presidente de Venezuela está fijada para el próximo 17 de marzo, en tribunales de New York, donde la defensa expondrá detalladamente las múltiples violaciones al derecho internacional cometidas durante el secuestro del mandatario por parte de Estados Unidos.
La Revolución sigue en el poder
La Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez, ha asumido con entereza el testigo dejado por el líder venezolano. Ha dado continuidad plena a la gestión del Presidente Maduro, reiterando que no descansarán hasta lograr su liberación y el retorno al país.
En los últimos días, la Presidenta Encargada Delcy Rodríguez entregó nuevos y estremecedores detalles sobre lo ocurrido el 3 de enero. Delcy Rodríguez reveló que Estados Unidos emitió un ultimátum directo a ella, a Jorge Rodríguez (Presidente de la Asamblea Nacional) y a Diosdado Cabello (Ministro del Interior), otorgándoles apenas 15 minutos para responder si cooperarían o no, tras el secuestro del Presidente Nicolás Maduro. De lo contrario, serían asesinados.
Según relató, las autoridades estadounidenses les aseguraron que el Presidente Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, habían sido asesinados, ocultando deliberadamente que en realidad se encontraban secuestrados. Frente a esta amenaza directa y a la información falsa entregada por Washington, Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello respondieron con absoluta firmeza y dignidad que estaban dispuestos a correr la misma suerte que el Presidente Nicolás Maduro Moros y la primera combatiente, Cilia Flores de Maduro.
La paz interna se ha mantenido. Los poderes públicos y especialmente, las Fuerzas Armadas han permanecido fieles al orden constitucional y a la Revolución Bolivariana. Todo ello formaba parte del plan de contingencia diseñado por el Presidente Nicolás Maduro. Venezuela se encuentra en calma, pero movilizada, exigiendo la devolución inmediata de su máximo líder y de su esposa, la diputada Cilia Flores de Maduro.