La República Saharaui: 50 años de resistencia y avances. Por Ahamed Mulay Ali*
La República Saharaui: 50 años de resistencia y avances. Por Ahamed Mulay Ali*
El Pueblo Saharaui, buscando su independencia y libertad, el 10 de mayo de 1973 se organizó bajo su estructura revolucionaria: Frente POLISARIO, tomando las armas contra el colonialismo español para exigir su derecho a la autodeterminación e independencia.
Después de dos años de lucha, España aceptó negociar y comenzaron encuentros entre F. polisario y España. Pero todo acabó en engaños, ya que ésta terminó entregando el territorio y su pueblo a Marruecos y Mauritania, apoyados por Francia, Israel y Estados Unidos.
Independientemente de que, a finales de 1975, la Corte Internacional de Justicia confirmó que no existían vínculos de soberanía entre el Reino de Marruecos y el territorio que pudieran impedir la autodeterminación del pueblo saharaui, España, y los imperialistas mencionados, junto con la Monarquía feudal marroquí (que viene siendo la policía francesa en África), pisotearon el Derecho internacional y la justicia, como desgraciadamente estamos viviendo hoy en el mundo.
Así, España junto con los nuevos invasores, Marruecos y Mauritania y por detrás las potencias imperialistas, firmaron el acuerdo tripartito en Madrid el 14 de noviembre de 1975, mediante los cuales se intentó dividir la Patria Saharaui y su pueblo recordando aquel Congreso de Berlín de 1884 en que los europeos dividieron África entre ellos, como un pastel.
El Pueblo Saharaui que no fue consultado, retomó las armas contra los nuevos invasores.
El convenio nunca fue reconocido por la ONU, ni La Unión Africana, ya que no transfirió la soberanía a nadie, quedando España, hoy en día, responsable de la situación hasta la aplicación del derecho de la autodeterminación. Por eso, desde 1963 el territorio figura en la lista de Territorios No Autónomos de las Naciones Unidas, esperando la aplicación de La Declaración sobre la Concesión de la Independencia a los Países y Pueblos Colonizados, siendo el Sahara Occidental la última colonia de África, esperando esa ejecución de justicia.
Pero el Pueblo Saharaui no quedó con los brazos cruzados, conociendo la experiencia de pueblos latinos, asiáticos y africanos, se unió y fortaleció su revolución y comenzó una larga lucha en los ámbitos, militares, diplomáticos y sociales que hasta el día de hoy y mañana seguirán.
De esta forma, saliendo el último soldado español del Sahara, el 26 de febrero de 1976, dejó un vacío jurídico, lo cual, el frente POLISARIO llenó declarando el 27 de febrero de 1976 la creación de un nuevo Estado en el mundo, llamado: República Árabe Saharaui Democrática, del cual estamos hoy, conmemorando el cincuenta aniversario, con muchos adelantos y victorias, con el reconocimiento de 84 Estados y siendo además, miembro fundador de la Unión Africana (UA) y, muchos más en el ámbito solidario. Así nuestro país pasó de ser Sahara occidental española a ser un Estado invadido por fuerzas extranjeras.
Son ya cincuenta años de una guerra de liberación nacional conducida por el Frente POLISARIO, reconocido internacionalmente como representante legítimo del pueblo saharaui por las ONU, las Cortes Africanas, el Tribunal de la Justicia Europea, el Departamento de Justicia de la ONU y muchas organizaciones internacionales y nacionales.
En 1979, Mauritania vencida se retiró de la guerra, entregando su parte al Frente POLISARIO y reconociendo a la República Saharaui (siendo actualmente un Estado hermano). Y después de 16 años de guerra contra Marruecos, el Ejército Saharaui con su estrategia de guerrillas logró destruir gran parte del muro militar más grande del mundo, de 2.720 kilómetros, protegido por miles de soldados y más de ocho millones de minas terrestres antitanques y personas, logró obligar al rey Hasan II a negociar.
El Muro de la Vergüenza es una serpiente venenosa que separa las zonas ocupadas de los territorios liberados, así como divide familias.
En 1991, Marruecos y el Frente Polisario aceptaron y firmaron un acuerdo bajo los auspicios de la ONU y la UA. Su contenido culmina en la celebración de un referéndum de autodeterminación supervisado por la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO). Acuerdo que nunca vio la luz debido a los obstáculos puestos por Marruecos y el silencio de la ONU y la nueva política llevada a cabo por Estados Unidos y Francia contra el derecho del Pueblo Saharaui. La MINURSO pasó a ser un aparato sin función durante estos 35 años que lleva existiendo, siendo la única misión de paz de la ONU sin mandato para supervisar violaciones de derechos humanos, a pesar de las reiteradas denuncias de desapariciones, detenciones ilegales, tortura y represión política en los territorios ocupados, por organismos internacionales.
El Frente POLISARIO y el Gobierno Saharaui, ante esta situación y aguantando 30 años viendo la situación inhumana en que viven los saharauis en la zona ocupada, el robo de las riquezas, independientemente de la sentencia del Tribunal Europeo que lo prohibió y ante el silencio y la incapacidad de las instancias internacionales responsables, decidió retomar de nuevo las armas el 13 de noviembre de 2020.
Aunque Marruecos no permite a ningún extranjero entrar a la zona ocupada y sabiendo de cientos de soldado que desertaron del muro y que algunos publicaron videos en Europa sobre la situación del ejecito marroquí, son más de 4.000 operaciones de los combatientes saharauis que han llevado a cabo contra el muro. Se sigue la misma estrategia que se usó contra el padre y que al final lo llevó a aceptar negociar.
En este escenario y en este contexto internacional preocupante, en que las potencias imperialistas y fascistas están llevando el mundo a una situación donde se está enterrando el derecho internacional, la justicia y el respeto a los pueblos, el Presidente Trump que ya tuiteó en 2020, el reconocimiento de marrocanizar el Sahara Occidental, sin contar con la opinión saharaui como en el 1975. El Reino, como pago, se adhirió a los Acuerdos de Abraham y restableció las relaciones diplomáticas con Israel.
De esta forma Massad Boulos, enviado de Trump para África, convocó tres rondas secretas de conversaciones en menos de un mes, entre finales de enero y finales de febrero, en las cuales asistieron los ministros de Relaciones Exteriores saharaui, Marroquí Argelino y Mauritano.
La ONU ha quedado relegada a un segundo plano, si bien Staffan de Mistura, enviado del secretario general para el Sáhara Occidental, ha asistido a las últimas conversaciones.
Los encuentros se llevaron a cabo de forma discreta, pero, según algunos medios, Marruecos presentó un plan de autonomía que nadie cree. Muchos profesionales de derecho se preguntan: ¿qué clase de autonomía puede ofrecer una Monarquía Feudal absoluta donde, según su constitución, sólo el Rey es dirigente de todo?
Mientras que el Frente POLISARIO presentó un plan basado en las resoluciones de la ONU y la Unidad Africana, las opiniones y sentencias de la Haya, Corte Africano, Tribunal Europeo, el Dictamen del Secretario General Adjunto de Asuntos Jurídicos de las Naciones Unidas, la Audiencia Nacional de España, BRICS, entre otros, que plantea el derecho a la autodeterminación en que al pueblo saharaui decida su futuro en las urnas.
Son 50 años de lucha, de resistencia y con la voluntad de seguir los próximos cincuenta hasta la liberación total, donde la República Saharaui pueda vivir en libertad y soberanía.
Finalmente, todo Estado respetuoso consigo y su constitución, defensor del derecho internacional y actúa para fortalecerlo, amparador de la libertad de los pueblos, debe reconocer el Estado Saharaui, ya que será el resultado que elegirá el Pueblo Saharaui en las urnas.
*Diplomático saharaui
Infosurglobal
21 de marzo de 2026