JUAN PABLO CÁRDENAS: UN AMIGO QUERIDO, UNA VOZ INCLAUDICABLE POR LA JUSTICIA Y LA LIBERTAD. Por Esteban Silva Cuadra

 JUAN PABLO CÁRDENAS: UN AMIGO QUERIDO, UNA VOZ INCLAUDICABLE POR LA JUSTICIA Y LA LIBERTAD. Por Esteban Silva Cuadra
JUAN PABLO CÁRDENAS: UN AMIGO QUERIDO, UNA VOZ INCLAUDICABLE POR LA JUSTICIA Y LA LIBERTAD

Por Esteban Silva Cuadra

Con profundo dolor despido a mi querido amigo Juan Pablo Cárdenas Squella. Su partida deja una tristeza inmensa entre quienes lo quisimos y valoramos su consecuencia, su valentía y su compromiso con la libertad de información y la justicia social. En un Chile tan lleno de injusticias, abusos e hipocresías, su voz crítica era y seguirá siendo indispensable.

Juan Pablo ejerció un periodismo cuyo compromiso con la verdad le costó la persecución y la cárcel en numerosas oportunidades durante la dictadura de Pinochet. Al frente de la revista Análisis, junto a quienes hicieron posible aquel importante espacio de resistencia, contribuyó a romper el cerco de la censura, denunciar los crímenes de la dictadura y sostener el derecho de nuestro pueblo a conocer lo que ocurría en Chile. Su trayectoria nos recuerda cuánto coraje exigió informar cuando hacerlo significaba arriesgar la propia libertad.

Más tarde, desde otros medios, en su trabajo vinculado a La Nación y en la dirección de Radio Universidad de Chile, continuó ejerciendo ese periodismo valiente, reflexivo y crítico que tanto necesitamos. Su independencia y su consecuencia le permitieron seguir cuestionando las injusticias y los abusos bajo los gobiernos de la posdictadura, con la misma convicción con que había enfrentado la dictadura.

Siempre valoré su profunda radicalidad por la justicia social: esa voluntad de ir a las raíces de las desigualdades, de interrogar las estructuras que reproducen los privilegios y de defender una democracia sustentada en la participación y los derechos del pueblo. En su palabra reconocíamos una exigencia ética que incomodaba al poder y nos convocaba a pensar y actuar por un Chile sin abusos ni explotación.

Apenas hace un par de meses, en agosto, Juan Pablo nos escribió a sus amigos para informarnos que le habían detectado un tumor canceroso en el pulmón. Recibimos aquella noticia con preocupación y con la esperanza de que pudiera superar esta nueva adversidad. En esa oportunidad le escribí:

«Querido Juan Pablo, recibí tu mail sobre tu estado de salud y la aparición de un tumor canceroso en tu pulmón izquierdo. Quiero enviarte un gran abrazo y todas las energías sanadoras posibles. Estoy seguro de que le ganarás a esta nueva adversidad como siempre lo has hecho en tu vida. Un gran abrazo, y cuenta conmigo siempre».

Él me respondió con estas palabras que hoy guardo con especial emoción:

«Tu mensaje me anima. Gracias».

Vuelvo a leerlas con dolor. En su sencillez permanece el afecto de un amigo querido y el valor de habernos acompañado. Aquel abrazo que le envié llevaba también mi admiración por su vida y por la entereza con que había enfrentado tantas dificultades.

En medio de la profunda tristeza que me provoca su partida física, me acompaña la tranquilidad de haberle expresado en vida ese reconocimiento. En septiembre de 2017, desde nuestra Fundación Constituyente XXI, le entregamos la distinción «Compañero Presidente Salvador Allende», con la que reconocimos su trayectoria y su coherencia con los valores de la justicia social, la transformación y la democratización de Chile. Destacamos su lucha contra la dictadura, su defensa de un periodismo plural y su compromiso con una convivencia democrática construida desde la base.

Al distinguirlo, quisimos reconocer también su aporte a una comunicación capaz de abrir espacios a las realidades y las voces excluidas por la concentración de los medios. Su trabajo nos ayudó a comprender que la libertad de información es un derecho del pueblo y una condición fundamental para participar, disputar el poder y transformar la sociedad.

Me conmueve saber que pudimos decirle entonces cuánto valorábamos su consecuencia. Hoy ese reconocimiento adquiere una dimensión todavía más entrañable, porque permanece unido a nuestra amistad y a la memoria de un hombre que sostuvo sus convicciones con valentía y consecuencia.

Querido Juan Pablo, descansa en paz. Envío un abrazo fraterno y solidario a Patricia, a tus hijos y a toda tu familia. Comparto su dolor y el de tantos colegas tuyos, amigas y amigos que hoy sentimos profundamente tu ausencia.

Juan Pablo Cárdenas vivirá siempre en nuestros combates por la justicia social, por la libertad de información y por un Chile sin abusos ni explotación. Vivirá también en nuestros afectos y recuerdos, donde permanecerá el amigo querido al que hoy despedimos con gratitud y con un abrazo que no termina.

Domingo, 11 de octubre de 2026

Infosurglobal

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