
Un llamado de atención a esta actual ‘whiskierda’ de imberbes recién paridos y de dirigentes políticos ‘renovados’ y colonizados’
Arturo Alejandro Muñoz
Realmente, la centroizquierda, y con mayor volumen de estupidez, la izquierda, se negaron a entender oportunamente los asuntos que pronto serían vértices sólidos del triunfo, por paliza, de José Antonio Kast y sus ‘republicanos’ en la reciente elección presidencial.
El descarado ‘buenismo’ no segura en política triunfo alguno. Por el contrario, generalmente juega a favor de quienes se oponen a él, ya que según la opinión de muchos chilenos -que pertenecen a la inefable ‘mayoría silenciosa’-, el problema de ese ‘jesuítico buenismo’ no es otro que regalar ventajas y privilegios a quienes, precisamente, deberían ser sancionados.
Durante meses previos a las elecciones presidencial y parlamentaria, decenas de periodistas, articulistas, columnistas y gente de a pie, le insistieron tozudamente, y hasta la saciedad, a partidos y referentes de izquierda y centroizquierda, respecto de las profundas y evidentes fallas que presentaban sus ‘elegidos/designados’ en las respectivas campañas.
Ninguno de esos sabiondos políticos escuchó nada, leyó nada, creyó nada e hizo nada. Gobierno juvenil incluido.
Aunque ahora duela, moleste, ajice, irrite e indigne, es sano y conveniente mencionar, aunque sea escuetamente, algunas de esas cuestiones que alimentaron “la paliza”. ¿Para qué? Para no repetirlas, y para aprender de nuestros graves errores donde el ego partidista/ideológico le jugó a la izquierda ‘oficial’ la peor de las pasadas. Sucintamente, estos son algunos de esos graves errores.
-Sistema de ‘tómbola’ en educación pública donde cientos –tal vez miles- de jóvenes chilenos quedaron sin matrícula en escuelas cercanas a sus domicilios porque esas vacantes ya habían sido ocupadas por muchachos extranjeros, pues hay una LEY que así lo ordena…primero el extranjero, después (si hay cupo) el chileno.
-En los atestados CESFAM, la orden oficial parida por los tres últimos gobiernos (Bachelet, Piñera, Boric) fue atender y privilegiar primero al paciente extranjero. Miles de chilenos hubieron de aceptar que sus necesidades médicas, por urgentes que ellas pareciesen, fuesen pospuestas durante meses.
-El colapsado FONASA ha recibido a más de trescientos mil (300.000) extranjeros sin pagar cotización alguna, asunto que por cierto es asumido económica y médicamente por millones de chilenos que pagan sagradamente sus cotizaciones, y que, sin embargo, son pasados a segunda y tercera fila a la hora de atención en muchos Cesfam y hospitales.
– La pasividad de la ley, de los tribunales y de las policías, frente a desmanes, incivilidades y delitos flagrantes cometidos por migrantes, choca de manera frontal con la conducta violenta y represiva de esas mismas instituciones cuando se trata de chilenos. Ello, pocas veces fue denunciado públicamente por los principales dirigentes de la izquierda y centroizquierda.
– La corrupción de magnates de la banca y del comercio, megaempresarios (como los del retail), parlamentarios, jueces, empresarios variopintos, así como algunos dueños de medios de comunicación, terratenientes y altos funcionarios públicos, nunca tuvieron sanciones serias ni contundentes,
-Falsedades, mentiras, injurias e incluso groseras omisiones, repetidas por políticos y periodistas de canales de una televisión chilena al servicio de tiendas partidistas de la derecha y ultraderecha, nunca fueron encaradas abiertamente por representantes de la izquierda en los programas políticos de esos canales. Y si alguna vez lo hicieron, fue con un miedo doloroso.
-La izquierda aún no barrunta que sin, tener a su cargo un canal de televisión, poco y nada podrá avanzar en sus ofertas programáticas, ya que (anote) el 78% de los chilenos se informa ÚNICAMENTE a través dela TV.
-Nuestra querida izquierda (PC/Frenteamplio/RD//PPD/PS etc,), aún está convencida que su tarea principal debe seguir siendo una continuidad de convenciones, simposios, foros y reuniones, donde participa siempre el mismo número de asistentes ya convencidos -hace años- de las materias que se discuten en ellos. Si no hay ‘calle’, no hay avance.
-Hubo un enorme e inútil desgaste de la centroizquierda y de la izquierda en la defensa de gobiernos como el de Cuba, Venezuela y Nicaragua, habida consideración que, a estas alturas, el pueblo chileno (en su amplia mayoría) no siente interés en defender situaciones que en absoluto le afectan directamente. Esto parece ‘horroroso’ desde el punto de vista de la izquierda ortodoxa, pero es también un asunto patéticamente real. La derecha y el fascismo se engolosinaron con ese tema, aprovechando que jamás se les respondió con una verdad que ha estado en la boca del pueblo: “no me interesa lo que pase en esos países…me interesa lo que está pasando aquí”.
-Que es poco “latinoamericanista” dirán muchas personas, pero…¿realmente al pueblo chileno le importa el actual latinoamericanismo mientras sufre en carne propia los vicios e incivilidades traídos al país por las últimas migraciones? Todo ello se tradujo en votos, y la izquierda, recién ahora, lo sabe y lo entiende. Tarde ya comprendió que la amplia mayoría de esos migrantes –apañados y cobijados por la derecha más dura y extrema- no eran “refugiados”, por lo cual no merecían tratamientos positivamente discriminatorios. Por el contrario, la izquierda ‘oficial’ y el gobierno de Gabriel Boric se sumaron gustosa y buenamente a esos tratamientos, dejándole a la ultraderecha abierto el camino para el populismo anti inmigrante, lo cual, en verdad, era un asunto que una significativa parte de la sociedad chilena deseaba (y sigue deseando).
-La izquierda y centroizquierda, atrapadas en sus propias redes de ‘consensos y tibieza’, temerosas ambas de la verdad, desestimaron llevar a programas televisivos de análisis y discusión política, a columnistas/articulistas como Juan Pablo Cárdenas, Luis Casado, Felipe Portales, Yasna Lewin, Myriam Verdugo, Alejandra Matus, Rodrigo Herrera, y muchos otros (entre ellos el suscrito), que son los únicos capaces de decirle al protofascismo y al mega empresariado (en su cara), la verdad respecto del saqueo que ellos realizan en descampado al estado chileno y al pueblo.
¿Por qué no los invitan? Porque ellos tienen una mirada sólida y distinta del verdadero estado de la situación política actual…una mirada que, por cierto, molesta e incomoda a los poderosos detentores del establishment en Chile, y que, sin embargo, representa en gran medida lo que mayoritariamente agobia y molesta a la sociedad civil chilena.
Lo anterior, sin duda, incluye también a viejos izquierdistas ya desplazados por la Historia, y a jóvenes pretendidamente sabios en el caldo de sus incoherencias y ensoñaciones.
Ahh… ¡qué lástima!, esta actual- seudo izquierda se encuentra tan lejos del pensamiento y acción política de Salvador Allende, un socialista que ofrendó su vida en la defensa a ultranza de los derechos del pueblo, de la democracia y de la justicia social.