STAFFAN DE MISTURA TRAICIONA SU MANDATO COMO ENVIADO DE LA ONU: SE ALINEA CON EL OCUPANTE CONTRA EL PUEBLO SAHARAUI. Por Esteban Silva Cuadra

 STAFFAN DE MISTURA TRAICIONA SU MANDATO COMO ENVIADO DE LA ONU: SE ALINEA CON EL OCUPANTE CONTRA EL PUEBLO SAHARAUI. Por Esteban Silva Cuadra
STAFFAN DE MISTURA TRAICIONA SU MANDATO COMO ENVIADO DE LA ONU: SE ALINEA CON EL OCUPANTE CONTRA EL PUEBLO SAHARAUI

Por Esteban Silva Cuadra

Respaldamos la carta que, con fecha 12 de octubre de 2026, Brahim Ghali, presidente de la República Árabe Saharaui Democrática y secretario general del Frente Polisario, dirigió a António Guterres. Asimismo, compartimos la crítica formulada oficialmente por el Frente Polisario, que denuncia que Staffan de Mistura comprometió gravemente su mandato de estricta neutralidad y su función como mediador imparcial al respaldar la “autonomía” como base de las futuras discusiones, adoptando una posición alineada con Marruecos, potencia ocupante que no posee soberanía alguna sobre el Sáhara Occidental.

Las declaraciones de Staffan de Mistura, oportunamente rechazadas por el Frente Polisario, representan una grave desviación de los principios de descolonización y autodeterminación de los pueblos establecidos por la Asamblea General de las Naciones Unidas, especialmente en su histórica Resolución 1514 (XV), titulada «Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales», aprobada en diciembre de 1960. Asimismo, suscitan serias dudas sobre el cumplimiento de su rol como enviado personal del secretario general de la ONU para el conflicto del Sáhara Occidental. El enviado personal del secretario general no tiene mandato para anticipar el resultado del proceso ni para convertir la propuesta unilateral de autonomía de Marruecos en base obligatoria de futuras negociaciones. Su responsabilidad es actuar con estricta neutralidad y contribuir a que el pueblo saharaui pueda ejercer libremente su derecho inalienable a la autodeterminación y a la independencia.

Si todavía pensamos que es posible recuperar la autoridad de la ONU y defender el derecho internacional, tan severamente vulnerado por las políticas de Donald Trump, Benjamin Netanyahu y Mohamed VI, debemos cerrar filas en defensa del derecho a la existencia del pueblo saharaui y de su plena autodeterminación e independencia. Pretender decretar, mediante una imposición de fuerza imperial y neocolonial, que un pueblo sometido a dominación colonial no tiene derecho a existir y que debe ser anexionado bajo un falso concepto de autonomía, manteniendo la soberanía del ocupante ilegal, equivale a aceptar un acto colonial de prepotencia y fuerza bruta contra el pueblo saharaui y contra los pueblos árabes y africanos de los que forma parte. También supone desconocer el derecho a la autodeterminación y a la independencia consagrado en la Resolución 1514 (XV) y reafirmado en numerosas resoluciones de las Naciones Unidas y de la Unión Africana.

Una mayoría circunstancial de países occidentales y de gobiernos de ultraderecha, promovida mediante presiones y chantajes políticos, diplomáticos y económicos por Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump; Israel, bajo el gobierno de Benjamin Netanyahu; y el monarca Mohamed VI de Marruecos, presiona hoy para que el Reino de Marruecos se apropie del Sáhara Occidental y de sus recursos estratégicos, negando al pueblo saharaui su derecho a existir y a decidir soberanamente su futuro. Ninguna correlación de fuerzas transitoria puede transformar una ocupación ilegal en soberanía legítima ni borrar la condición del Sáhara Occidental como Territorio No Autónomo pendiente de descolonización.

Al sumarse a la posición de Marruecos y avalar la autonomía como base de las discusiones, Staffan de Mistura se aparta de su mandato y de su rol como enviado personal del secretario general de la ONU, compromete gravemente su imparcialidad y debilita la credibilidad del proceso de paz de las Naciones Unidas. Asimismo, queda claro el incumplimiento y la traición de su rol como enviado personal del secretario general de la ONU. Un mediador que adopta la propuesta de la potencia ocupante deja de actuar como mediador neutral.

Una ONU que aspire verdaderamente a ser un organismo al servicio de los pueblos no puede tomar partido por el opresor en contra del oprimido, ni legitimar la ocupación, la anexión o la negación de los derechos fundamentales de un pueblo sometido a dominación colonial. Su deber es defender el derecho internacional, proteger a los pueblos y garantizar que el pueblo saharaui pueda ejercer libremente su derecho a la autodeterminación y a la independencia.

Sin embargo, ni las presiones de las potencias ni las claudicaciones circunstanciales podrán eliminar el derecho del pueblo saharaui a su libertad e independencia. El anhelo de liberación del pueblo saharaui continúa vivo, y los principios consagrados por la Resolución 1514 (XV) seguirán plenamente vigentes hasta que, más temprano que tarde, culmine la descolonización del Sáhara Occidental y la República Árabe Saharaui Democrática recupere la completa soberanía sobre el conjunto de su territorio.

Santiago de Chile, 13 de octubre de 2026.

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