Elecciones Perú: La extrema derecha internacional del Foro de Madrid contra la soberanía del pueblo peruano.Por: Esteban Silva Cuadra.

 Elecciones Perú: La extrema derecha internacional del Foro de Madrid contra la soberanía del pueblo peruano.Por: Esteban Silva Cuadra.

Elecciones Perú: La extrema derecha internacional del Foro de Madrid contra la soberanía del pueblo peruano.
Por: Esteban Silva Cuadra.

La reciente declaración del Foro de Madrid realizada en contra de la soberanía del pueblo peruano, atacando al candidato presidencial Roberto Sánchez, es una expresión más de la intervención e injerencia política que impulsa la red internacional de la extrema derecha articulada en torno a VOX de España y a movimientos y partidos de extrema derecha y fascistas de Latinoamérica, que pretende influir en los procesos democráticos de América Latina y el Caribe para defender los intereses de las élites económicas neoliberales, de las corporaciones transnacionales y sus negocios neocoloniales, y de los sectores más conservadores de nuestro continente.
Es significativo que figuras políticas de la extrema derecha como la candidata presidencial Keiko Fujimori en el Perú, el actual presidente José Antonio Kast en Chile, Javier Milei en Argentina y Jair Bolsonaro en Brasil estén vinculados con esta articulación extremista internacional. Los sectores que hoy atacan a Roberto Sánchez buscan sembrar miedo y reducir la elección peruana a una caricatura ideológica, ocultando el verdadero debate histórico que enfrenta el país.

Resulta revelador que quienes guardaron silencio cómplice frente a la corrupción sistemática del fujimorismo, frente a las esterilizaciones forzadas de miles de mujeres peruanas, frente a la represión y las graves violaciones a los derechos humanos cometidas durante el régimen de Alberto Fujimori, hoy pretendan presentarse como defensores de la democracia y la libertad.
El Foro de Madrid acusa a Roberto Sánchez de representar al socialismo y le acusa, de manera falsa, ofensiva y mentirosa, de representar una supuesta «internacional del crimen organizado» en un ataque artero al Foro de São Paulo y al Grupo de Puebla. Se trata de una gravísima acusación sin fundamento alguno, que es parte de una agresiva y millonaria campaña mediática y en redes que busca reemplazar el debate político por la descalificación, la estigmatización, el odio y el miedo.
Roberto Sánchez representa al Perú profundo; a los trabajadores y trabajadoras; a los pequeños productores; a las mujeres; a la juventud; a los pueblos originarios; y a las regiones históricamente excluidas de las decisiones y de los beneficios del desarrollo.
Representa al Perú de todas las sangres del que hablaba José María Arguedas: al Perú diverso, mestizo, indígena, popular y trabajador que durante décadas ha sido marginado por un modelo económico, político y cultural neoliberal que concentra la riqueza, el poder y las oportunidades en muy pocas manos.
Roberto Sánchez expresa la voz de quienes históricamente han sido invisibilizados por las élites económicas y políticas que han gobernado el país para preservar sus privilegios. Expresa la esperanza de millones de peruanas y peruanos que aspiran a construir un país más justo, democrático, soberano e inclusivo, donde el crecimiento económico vaya de la mano con la igualdad, la dignidad, los derechos sociales y la participación efectiva de las grandes mayorías nacionales.
Sánchez es hijo de la educación pública. Es un profesional formado con esfuerzo propio y el de su familia. Su trayectoria expresa la experiencia de millones de peruanas y peruanos que enfrentan las dificultades de la vida cotidiana y que aspiran legítimamente a construir un país más justo, solidario, democrático y soberano.

Por el contrario, Keiko Sofía Fujimori simboliza la continuidad de un proyecto político asociado a la corrupción del gobierno de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos y a los privilegios heredados. Representa la captura de las instituciones peruanas por intereses particulares y la defensa de un pacto mafioso, modelo que ha profundizado las desigualdades sociales y territoriales.

La elección peruana del próximo domingo 7 de junio de 2026 trasciende las fronteras nacionales. Forma parte de una disputa más amplia que atraviesa América Latina y el mundo: la confrontación entre los proyectos democráticos, populares y soberanos, por una parte, y el avance de corrientes de extrema derecha autoritaria que buscan restaurar formas cada vez más agresivas de neoliberalismo, concentración del poder, exclusión social y restricción de derechos.
Lo que hoy ocurre en el Perú se inscribe en una batalla política e ideológica que también se proyecta sobre otros países de nuestra región. En Colombia, las fuerzas democráticas y soberanas enfrentarán nuevos intentos de restauración conservadora y autoritaria. En Brasil, los sectores que apoyan al presidente Luiz Inácio Lula da Silva continúan confrontando a las corrientes de extrema derecha surgidas del bolsonarismo. En toda América Latina y el Caribe se desarrolla una disputa estratégica entre quienes defienden la soberanía popular, la integración regional y la justicia social, y quienes buscan reinstalar proyectos subordinados a los intereses de las élites económicas, del imperialismo y de las nuevas formas de dominación neocolonial.

La elección peruana forma parte de una confrontación política global entre quienes defienden la democracia, la soberanía de los pueblos y un orden internacional multipolar, y quienes promueven proyectos reaccionarios, excluyentes y subordinados a los intereses de las grandes potencias y de los grupos económicos transnacionales.
Por eso la elección peruana tiene una importancia histórica. No se trata solamente de elegir a un presidente. Se trata de decidir entre dos caminos de país.
De un lado, la continuidad de un modelo político basado en los privilegios, la corrupción, la concentración de la riqueza y la subordinación de las decisiones nacionales a los intereses de los grupos de poder.
Del otro, la posibilidad de abrir una nueva etapa democrática basada en la participación popular, la justicia social, la soberanía nacional, el fortalecimiento de la democracia participativa y la construcción de un Perú más inclusivo.
El verdadero debate no es el que intenta imponer la extrema derecha internacional mediante burdas campañas de miedo y desinformación. El verdadero debate es entre la restauración neoliberal, conservadora y neocolonial o la profundización de la democracia con participación popular; entre el poder de las élites y los derechos de las mayorías; entre la subordinación a las lógicas imperiales y de los grandes grupos transnacionales o la defensa de la soberanía nacional y popular.
La democracia peruana no necesita tutelajes provenientes del Foro de Madrid ni campañas de terror político impulsadas desde el exterior. La democracia se fortalece respetando la voluntad soberana de los pueblos.
Por ello, frente a los ataques y descalificaciones del Foro de Madrid y de quienes pretenden decidir por el Perú desde fuera de sus fronteras, los pueblos de América Latina y el Caribe respondemos con una convicción democrática irrenunciable:

El futuro del Perú pertenece exclusivamente al pueblo peruano.
Y ese pueblo tiene derecho a decidir libremente su destino, sin presiones, sin amenazas y sin injerencias.
Porque la esperanza vale más que el miedo.
Porque la soberanía vale más que la subordinación.
Porque la democracia vale más que cualquier intento de restauración autoritaria.
Porque la justicia social vale más que los privilegios de unos pocos.
Y porque el Perú de todas las sangres tiene derecho a construir su propio futuro.
La batalla democrática del Perú es también parte de la batalla de los pueblos de América Latina y el Caribe y del Sur Global contra el avance de la extrema derecha internacional, contra el neocolonialismo y contra quienes pretenden negar a nuestros pueblos el derecho a decidir soberanamente su destino.
Este 7 de junio, el Perú tiene una cita con su historia.
InfoSurGlobal
6 de junio de 2026

Infosurglobal

Related post